viernes, 26 de marzo de 2010

Para ir a ver: Fieldy (Korn)

A los cinco años su papá le regaló un bajo y no lo largó más. Así más o menos se puede resumir el apego de Reginald "Fieldy" Arvizu por las cuatro cuerdas (en realidad toca con cinco), que al criarse en una familia de artistas era más o menos esperable que en la adolescencia le gustara la música, hasta que formó Korn (sí, estoy siendo irónico) una de las bandas que más bateros y violeros cambió: entre los dos instrumentos ya van como ocho.

En un reportaje reciente, a propósito de la gira que lo traerá a Sudamérica (17 de abril en Santiago, el 18 en Buenos Aires), el bajista adelantó algunas cosas del show: "hemos confeccionado un set list con clásicos de Korn, canciones nuevas y algunos temas antiguos que no hemos tocado en 10 años. Creo que es una mezcla interesante, muy duro y que va a ser fantástico. No llevamos nada de producción en especial, pero seguro que vamos a impactar a la gente y van a ser grandes conciertos. Será puro y sucio Korn".

Fieldy - confeso ex alcoholico, una lucha que lo llevó a publicar su libro "Got the life: My journey of addiction, faith, recovery and Korn" - usa un bajo Ibanez k5 de 5 cuerdas que toca con slap y dedos alternadamente. Flea, de Red Hot Chili Peppers, es su principal influencia. Fieldy afina su bajo de esta manera: A / D / G / C / F. Así explica su sonido: "Utilizo un bajo de cinco cuerdas, con la última afinada en tonos más bajos para tener notas más pesadas. Queremos tener un sonido profundo y con mi bajo más una guitarra de siete cuerdas lo logramos".

En este videíto bastante copado te enseña a tocar.

jueves, 25 de marzo de 2010

De la rapidez y el sentido

"Yo no hablo rápido, así que, ¿por qué tendría que tocar rápido? De modo que, por lo general, trato de tocar las notas de manera que tengan sentido, no sólo para mí, sino también para el que escucha".

BB King. Dedicado a los que sólo valoran a los bajistas rápidos de manos.

martes, 23 de marzo de 2010

Flea y su línea de bajos


De las poquitas cosas que sabemos a esta altura de la vida, de una estamos seguros: ya no podremos ser como él. No way. No nos digan derrotistas, somos realistas, somos los que marchamos por un mundo mejor pero que igual ya sabemos cómo termina todo. Un pesimista, dicen, es un optimista con información.

Desde que agarramos un bajo para ser como Flea, tocar como Flea, saltar como Flea, desmadrarse en el escenario como Flea, nos dimos cuenta que no sería posible. Lo que la naturaleza no da, Fender Precission no regala. Le dejamos el sueño a los pibes de la foto.

Pero ahora tenemos una mínima revancha. Tener el bajo de Flea. Que es nada, pero es algo. Con 500 dólares - que tampoco tendríamos, llegado el caso - estamos listos. Suenan y son lindos.

Hay un video y más info acá.

lunes, 22 de marzo de 2010

Para ir a ver: Tommy Stinson


Si algo podemos decir de Thomas Stinson es que siempre llega tarde a las grandes bandas.

Para empezar cronológicamente desde lo más reciente de su obra, digamos que ni él ni el resto de la banda serán recordados como los miembros de Guns N´ Roses, la banda ícono de los 90 que sólo mantuvo a Axl Rose (nada menos, por cierto) y a Dizzy Reed (teclados) en su formación inicial y que hoy tocará en Buenos Aires en el estadio de Velez.

Pobre Thomas, decíamos, porque los Guns siempre serán Axl y, poniéndonos nostálgicos, Slash. El tema, Tommy, por si no lo sabías, es que no es la primera vez que llegás tarde al éxito, man.

En 2006 te sumaste a Soul Asylum, la banda de David Pirner (¡qué voz!) después de que Karl Mueller, su bajista original, muriera en 2005 de cáncer. Desde entonces Soul Asylum, una de las grandes bandas grunge de los 90, tocó muy esporádicamente y apenas hizo un disco (The Silver Lining), el primero desde 1998 (Candy from a stranger), una obra muy alejada de los picos de popularidad de Runaway Train (que llegaron a tocar en vivo en la Casa Blanca con el entonces presidente Bill Clinton en el saxo) o Misery, del demoledor disco Let your dim light shine. Antes que eso anduviste por Dogbreath (?!) y The Replacements. Pero fuiste tapa de Bass Player (essa!).

Vamos a hacerte un poco de justicia. Tenés una muy buena voz, y tocás bien la viola y el teclado. Algo habrás hecho bien porque venías tocando poco hasta que Axl te convocó a sumarte a los nuevos Guns. Nos gusta tu estilo, de todos modos. Y más nos gustan los bajos con los que andas de gira: un Fender Precision Bass Special, un Gibson Thunderbird, tu Rickenbacker 4001 y el Music Man Stingray.

Hoy a la noche tiralos a la hinchada, che. Si nunca viste tanta gente junta.

viernes, 19 de marzo de 2010

A clase: Chris Chaney

"Yo aprendí cómo tocar pop con Gary Novak (baterista de Alanis Morisette). El me hizo entender que todo está en las subdivisiones, que si captas las subdivisiones del beat y entendes cómo trabajan entre ellas, podés sonar como un demonio. Y una vez que entiendes exactamente dónde ubicar tus notas, puedes empezar a construir tus grooves desde la batería. Esa es una habilidad fundamental, especialmente en la música pop".

"A menos que esté tocando partes escritas, siempre uso el mismo método, más allá del artista o el estilo: despejo mi mente, escucho a los otros instrumentos, me concentro en la progresión y la estructura general de la canción, y empiezo a tocar. Escuchar con la mente abierta es la clave. Es lo que me ayuda a entender cuál es el sonido apropiado. Es difícil entender de dónde viene la inspiración. Es muy copado que cualquier otro bajista, con la misma canción, proponga una parte diferente. Amo eso".

Chris Chaney (Alanis Morisette, Jane´s Adiction y uno de los
grandes bajistas de sesión).

jueves, 18 de marzo de 2010

El día que Sting tocó con Dire Straits


"Money for nothing cuenta con la participación de Sting, quien se encontraba en Montserrat durante la grabación y fue invitado realizar los coros. También se le atribuye parte de la composición de la letra y lo curioso de esto es que Sting comienza y termina el tema cantando la frase “I want my MTV” con la misma melodía que “Don’t stand so close to me” tema que interpreta con The Police".

Esa no la teníamos ¿Qué tal? Sacado de Historias con Melodías.

Mañana, Dios


No vamos a mentir: mañana no vamos a ir a ver a Carlos Ludwig González, el correctísimo bajista chileno que hace varios años acompaña a Charly García.

Iremos por él, por el mito, a hacer honor a nuestros recuerdos, a agradecerle también esto que somos. Porque no sólo nuestros padres y amigos nos forman: los discos, libros, revistas también lo hacen. Somos un poco nuestros ídolos.

Mañana, entonces, a ver a García (enorme bajista él también, en muchos de sus discos los bajos los graba él) al Luna. Y a envidiar un poco a Ludwig González que está ahí, donde nosotros queremos estar.